NAPOLITANA DE CHOCOLATE

Napolitana de chocolate,
dame un trocito de tu alegría,
baila conmigo la tarantela
que mi barriga lo agradecerá.
            A media tarde, después de la siesta
            un bomboncito que bien me sienta,
            tu eres hojaldre relleno de fiesta,
            napolitana de mi corazón.


La mandolina rasca la orquesta
y ya no queda ni un alma quieta,
todos se marcan la tarantela
y yo no quiero quedarme tumbao.
            Salgo corriendo de la pesadilla:
            una tarántula a mí me encorría,
            y secuestraba a la napolitana
            que me esperaba para merendar.


La tarántula me encorre
pero nunca me cogerá,
porque yo bailo la tarantela
con los amigos de este lugar
y cuando acaba la tarantela
nos vamos juntos a cenar. (bis)